A pesar de estar bien colocado en el campo, a pesar de tener las más claras ocasiones, a pesar de rematar a puerta muchas más veces que su r...
Pensando en los buenos últimos minutos, la segunda parte se veía con esperanza. Pasados tan solo 8 minutos, Dragutinovic cambió las ilusiones blancas con un gol de falta, tan extraño, como inesperado, pero que, al fin y al cabo, subió al marcador, y es lo que cuenta. Un Sevilla muy eficaz, dos ocasiones, dos goles, dejaba muy difícil la victoria madridista.
Tras el varapalo sufrido por los locales, Pellegrini realizó dos cambios para intentar impulsar a sus jugadores. Arbeloa y Lass dejaban sus puestos a Van der Vaart y Guti, así, Marcelo volvía a su puesto natural de defensa, y el centro del campo se reforzó con la creatividad del canterano y la frescura del holandés.
Pocos minutos hicieron falta para la recolocación del equipo, y, en el minuto 60, Cristiano Ronaldo marcaba el tanto que sería el desencadenante de la remontada. Frenéticos y preciosos momentos los vividos en el Bernabéu, el Madrid se volcó totalmente al ataque encandilando a una afición que ser convirtió en el jugador número 12. Así, Sergio Ramos, quien realizó un partido muy completo, anotaba el gol del empate de cabeza, y la remontada ahora sí parecía posible.
Los siguientes 11 minutos siguieron la misma tónica vistosa y vibrante, pero la suerte de cara al gol no parecía llegar. Las ocasiones claras se fallaban una y otra vez, y el poste se convirtió en el mejor aliado de Palop hasta en tres ocasiones. El tanto de la victoria parecía estar al caer, pero, sorpresa, Pellegrini se vio obligado a realizar el cambio por decreto y entró Raúl por Kakà. Así que, lo que no cayó no fue un gol, sino un buen jarro de agua fría...
Tras la entrada del capitán, el buen juego madridista se diluyó por completo, dejando así que el Sevilla cogiera el mando del partido y acercándose con peligro a la meta blanca. Afortunadamente, los jugadores sevillistas acusaron el enorme esfuerzo realizado para placar la anterior ofensiva de su rival, y ninguna jugada acabó en gol.
Con Raúl instalado en el centro del área, el juego fluido dejó paso a las dudas. La movilidad de los delanteros dejó pasó al capitán estático, con lo cual, los fallos en el último pase o recepción, acaban mermando a cualquier futbolista. Más aún, si ves cómo un fuerte disparo de Cristiano Ronaldo va directo a la portería y que el único jugador capaz de evitar que acabara en gol se llamaba Raúl González Blanco... Surrealismo puro y duro el que nos hizo vivir hoy el "gran capitán"...
Pero el esfuerzo, la garra y la entrega desplegada por los compañeros del "siete" hasta el último minuto, tuvo su recompensa. Sergio Ramos comenzaba la jugada por la banda, dando un pase a Higuaín quien cabeceó a puerta, de nuevo Palop conseguía rechazar el balón, que quedó suelto en el área, y Van der Vaart hizo constancia de su rapidez llegando antes que nadie al remate y consiguiendo, una vez más, una remontada épica.
Gran partido que llega en un momento vital, ya que la eliminatoria de la Liga de Campeones es el próximo encuentro a disputar y la moral de los jugadores, sumada a la unión con la afición que hoy se vivió en el Bernabéu, pueden ser el factor determinante para conseguir otra remontada frente al Olympic de Lyon.
Real Madrid: Casillas; Sergio Ramos, Garay, Albiol, Arbeloa (Van der Vaart, m.55); Lass (Guti, m.55), Xabi Alonso, Marcelo; ; Kaká (Raúl, m.75), Cristiano Ronaldo e Higuaín.
Sevilla: Palop; Konko (Adriano, m.20), Stankevicius, Dragutinovic, Fernando Navarro; Jesús Navas, Fazio, Zokora, Capel (Kanouté, m.46); Perotti; y Negredo (Duscher, m.75).
Goles: 0-1, m.10: Xabi Alonso en propia puerta. 0-2, m.53: Dragutinovic. 1-2, m.Cristiano Ronaldo. 1-2, m.60: Cristiano Ronaldo. 2-2, m.64: Sergio Ramos. 3-2, m.91: Van der Vaart.Árbitro: Iturralde González (comité vasco) Amonestó a Arbeloa (31), Marcelo (86) y Van der Vaart (91) por el Real Madrid, y a Dragutinovic (13), Stankevicius (26), Capel (44), Fernando Navarro (58) y Kanouté (61) por el Sevilla.
Incidencias: encuentro correspondiente a la 25ª jornada de Primera división, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 79.000 espectadores. Los dos equipos saltaron al terreno de juego con una bandera de Chile de grandes dimensiones y se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terremoto. El seleccionador argentino Diego Armando Maradona presenció el encuentro en el palco de honor.
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